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sábado, 3 de marzo de 2012

El Escafismo

El Escafismo o tortura de la artesa fue un suplicio utilizado por los persas que consistía en meter a la víctima en un cajón de madera con cinco agujeros por los cuales ésta sacaba la cabeza y sus cuatro extremidades. En esta postura se le obligaba a comer y beber para que no muriera deshidratado o de inanición. Para beber se le daba miel disuelta con leche, con la que también se le embadurnaba la cara. Esta situación provocaba en el cuerpo del sentenciado un doble proceso de agusanamiento. El primero era provocado por los huevos que depositaban moscas y otros insectos en su rostro. El segundo era provocado por las heces que el condenado iba depositando en el interior de la artesa. Estas larvas y gusanos devoraban lentamente las entrañas del reo hasta su muerte. El suplicio podía durar hasta 15 días.

Este suplicio también se ejecutaba metiendo al sentenciado dentro del vientre de un caballo u otro animal corpulento y dejando fuera las cinco partes del cuerpo mencionadas. De este modo, el procesado quedaba entregado a los horrores de una doble putrefacción, la del animal en cuestión y la suya propia.


Los 12 sonidos

Esto me sucedió la semana pasada, recién pude contratar una mejor conexión de internet y estaba muy feliz debido a la cantidad de música y videos que podía descargar rápidamente. Pues me la pasé bajando juegos y música, pero ya llegada la noche mis intereses se volvieron más oscuros… gravísimo error.

Ingresé a una web que tenía psicofonías, relatos de terror, juegos de ouija etc. al rato me topé con un archivo bastante peculiar llamado "Rec06.mp3" y decidí descargarlo debido a la interesante etiqueta que tenía debajo, en la descripción del archivo rezaba la siguiente descripción:

"Este es parte de los 12 sonidos del archivo original de Odeo Takashima, si tienes alguno de los otros 11 no dudes en contactarme".

¿Los 12 sonidos? pensé... mmm suena a algo bastante interesante como para entretenerme un rato...

Al reproducir el archivo escuché lo que podría definir como una especie de ronquido o gruñido de algún ser vivo, como una respiración bastante dificultosa, de un ser que agoniza, extraños alaridos guturales, acompañado de ciertos toques macabros que me provocaron un escalofrío tremendo.

Pensé en abandonar mi búsqueda cuando vi que el archivo no se había descargado solo, este estaba acompañado con una advertencia en formato .txt que abrí casi inmediatamente. Dicha advertencia me dejó bastante mal y con miedo:

"Ahora que has reproducido uno de los 12 sonidos prepárate para lo peor".

Dice el texto que si no reproduces el archivo Rec08.mp3 después de escuchar alguno de los otros 11 tu vida se volverá un infierno. ¿Que podía pensar en ese momento?… ¿Es acaso una broma de muy mal gusto?, ¿Un tipo sin nada mejor que hacer y con mucho tiempo libre ha elaborado esto? Mi tercera idea no llegó debido a que ruidos muy extraños comenzaron a hacerse notar.

Fuera de mi ventana había un pasillo muy poco iluminado y en esa maldita noche en especial se veía más tétrico que de costumbre. Juro que había siluetas muy extrañas afuera, como si hubieran escuchado ese sonido y hubieran acudido a su llamado infernal. Comencé frustrantemente a buscar el archivo Rec08.mp3 en el mismo servidor donde estaba alojado el original que descargué. Para mi sorpresa el usuario que lo había subido dejó de hacer actualizaciones en 2003 adivinen por qué?… Había muerto.

Creí que era una broma muy pesada y que se había salido de lo que yo podía tolerar, cuando intenté apagar mi PC un mensaje de la misma computadora me llenó de terror: "El Archivo Rec06.mp3 impide apagar la PC".

El sonido empezó a reproducirse de nuevo y traté de apagar las bocinas sin éxito. Los ruidos afuera comenzaron a hacerse más cercanos y comencé a distinguir voces y murmullos. Era tanto mi miedo que no me atreví ver hacia afuera. Las luces de mi habitación comenzaron a fallar y sin embargo la PC no se apagaba. Ese maldito sonido parecía acrecentar su volumen conforme pasaban esos segundos eternos en los que no tenía idea de que hacer. Comencé a rezar en todos los idiomas que se me ocurrieron y me encomendé a todo lo bueno que conocía. Mi PC empezó a funcionar de nuevo y busqué desesperadamente el archivo Rec08.mp3. Encontré varias copias falsas del Rec08.mp3 que puse en la lista de reproducción que sólo aumentaron mi frustración y mi miedo ante lo que estaba afuera de mi habitación.

Pasadas casi dos horas empezó a llegar hasta mí un olor nauseabundo similar al de carne y sangre en estado de putrefacción, sentía que las cosas iban a ponerse peor. Quise salir a enfrentar a lo que sea que estuviese ahí, pero para mi sorpresa la cerradura de mi cuarto se había trabado y afuera sólo veía sombras deformes con movimientos esquizofrénicos que me aterrorizaron aún más. Estando lejos de mi PC, y casi al borde de la locura empecé a escuchar un sonido muy extraño… como si una niña se lamentara por algo y esto le causara mucho dolor. Los sonidos extraños afuera empezaron a cesar y sombras macabras dejaron de danzar. El llanto de la niña las había ahuyentado y noté para mi sorpresa que el archivo que estaba activo en mi reproductor de audio… era el Rec08.mp3 verdadero que había encontrado entre tantas páginas.

Aún con el susto de mi vida noté que todo funcionaba como antes y que ya no había nada afuera. Alegre y con menos miedo apagué mi PC, pero decidí no borrar ninguno de esos 12 archivos que encontré esa maldita noche… talvez por puro morbo o quizá debía haber alguien que desee experimentar esa horrible sensación, para saciar su curiosidad.
Abajo encontraran el link de descarga del Rec06.mp3 que es parte de los 12 sonidos del archivo original de Odeo Takashima, si quieren alguno de los otros 11 no duden en contactarme.

Para los que se pregunten quién fue Odeo Takashima. Este chico en 2002 fue de los primeros japoneses en obtener un reproductor de MP3 con micrófono incorporado. Lamentablemente cuando estaba estrenándolo de camino a su hogar falleció en un accidente de tránsito de un modo trágico y doloroso. Cuando subió al bus que lo llevaría hasta su hogar comenzó alegremente a grabar el recorrido para después escucharlo. Mientras hacia esto un conductor incauto golpeó con un camión de construcción repleto de varillas de acero la parte lateral derecha del bus. Una varilla de acero de 10 metros le atravesó el cráneo de lado a lado mientras otras 6 se incrustaron en su cuerpo. El reproductor de MP3 quedó intacto pero cuando un forense curioso lo conectó a una PC descubrió que dentro no había un archivo de grabación sino 12 archivos que se dice juntos forman un archivo de audio en el que se puede escuchar el momento en que el autobús es impactado por el camión de construcción, los gritos de agonía de Odeo y de las otras 17 personas que murieron esa tarde de marzo.

Aquí dejo el archivo REC06.mp3

Nevada Tan, la niña japonesa asesina.

El 1 de Junio de 2004 el mundo entero quedaba conmocionado al descubrir a una asesina de 11 años en la escuela Sasebo, en Nagasaki, Japón. La historia de Natsumi Tsuji, conocida como la “Niña A” por los medios y como “Nevada Tan” por los fans, causó un gran revuelo después de que degollara a una de sus amigas de 12 años en clase.

Natsumi Tsuji era una niña terriblemente inteligente, con un coeficiente intelectual de 140. Era buena deportista, le gustaban las películas, Internet, y el colegio, donde sacaba muy buenas calificaciones.

Un día, la película Battle Royale, le abrió una nueva ventana a un mundo de sangre y violencia. La película, ambientada en el futuro, trata sobre una ley del gobierno, por la cual, para controlar a los jóvenes, seleccionan una clase de secundaria al azar y llevan a todos los alumnos a una isla. Allí les ponen unos collares explosivos y les dan ciertas armas. El objetivo es que se maten entre ellos y si en tres días no queda sólo un superviviente, todos los collares explotarán.
Al conocer esta película, Natsumi se aficionó al mundo del gore, creando una página web donde subía sus propias animaciones macabras. Su página tuvo mucho éxito y ella se hizo famosa en el mundillo del “guro”, una subcultura originaria de Japón, amante de los dibujos gore y la violencia.

Un día tuvo una pelea con una compañera de clase de 12 años, Satomi Mitarai, que era una de sus amigas. Por lo visto, Satomi le dijo que era más popular que ella. Después escribió en Internet que Natsumi era “una gorda”.

Ella se derrumbó, este incidente, que la dejó muy afectada, se unió al hecho de que su madre la sacara del equipo de baloncesto para que prestara más atención a sus estudios. Aunque luego la dejaron volver, se fue de nuevo voluntariamente y sus notas empezaron a bajar drásticamente.

Se mostraba agresiva en clase y un día llevó un cuchillo con el que amenazó a uno de sus compañeros.

Poco después de este incidente, Natsumi llevó a su compañera Satomi a un aula vacía, le vendó los ojos como si fuera un juego y le rajó el cuello con un cutter. La dejó agonizando en el suelo y volvió a entrar en clase cubierta de sangre. El profesor salió corriendo y encontró a la otra niña desangrada.

Mientras tanto, Natsumi bajó las escaleras donde se encontró a un montón de compañeros que empezaron a sacarle fotos. Ella posó llena de sangre y aún con el cutter asomando del bolsillo de su sudadera que ponía Nevada.

Todas las fotografías de ese día fueron confiscadas por la policía, pero la fascinación ya había creado leyenda, y empezó a conocerse a la niña como Nevada Tan, “la chica Nevada”.

Cuando llegó la policía Natsumi se entregó y mostró arrepentimiento: “He hecho algo malo, ¿cierto? Lo siento, lo siento mucho”.

Se procuró que la identidad de la niña no fuera descubierta, ya que las leyes japonesas prohíben que se airee el nombre un menor acusado de un crimen grave y los medios comenzaron a llamarla “Niña A”. El hecho de que tuviera sólo 11 años horrorizó al público y el caso fue todo un circo mediático.

Fue condenada a nueve años en la penitenciaría de Sasebo culpable de asesinato en primer grado. Un presentador de las noticias de TV Fuji reveló, supuestamente en un descuido, la verdadera identidad de la "Niña A" y todo el mundo puso nombre al crimen: Natsumi Tsuji. Sin embargo, para entonces ya había un gran fenómeno de seguidores y sus fans siguieron llamándola "Nevada Tan".

Una vez en la penitenciaría, muchos psicólogos, psiquiatras y criminalistas visitaron a Natsumi, pero en todos sus exámenes y análisis no encontraron nada que dijera que no era una niña perfectamente normal y sana, sin ningún desorden mental aparente.

Sus fans le rindieron homenaje de miles de formas, pocos días después del crimen ya había dibujos de ella, más tarde mangas enteros, sobre todo hentai y lolikon, juegos, muñecos, animaciones, canciones, poemas, un himno propio... En muchos sitios de Internet están los dibujos que ella había hecho, las fotografías que pudieron recuperarse y su biografía.

Un grupo de rock alemán ha tomado el nombre de “Nevada Tan” para llamar a su música basada en la ira y la banda Fecal Matter Discorporated le dedica un disco “a ella y a todas las pequeñas japonesas que asesinen gente”. 

Natsumi ese día llevaba pantalones y una sudadera. 
Pocas horas antes del crimen, se sacó una fotografía de grupo donde puede verse a Natsumi y a 
Satomi haciendo una V de victoria con los dedos.

lunes, 20 de febrero de 2012

Muñecas poseídas

Pupa
Es una muñeca italiana de la cual dicen que se mueve por sí misma y que tanto sus expresiones faciales como la posición de su brazos y piernas, cambian. Se dice que mueve las cosas que la rodean en el estante cerrado donde está guardada. Desde la muerte de su dueña, en 2005, las actividades de Pupa han aumentado considerablemente y pareciera que quisiera ser liberada de su prisión.

La particularidad de esta muñeca es que fue hecha a imagen y semejanza de su dueña. Una costumbre muy arraigada en muchas partes del mundo, tanto así que algunas de estas muñecas tienen cabello real provisto por parte del niño o niña al cual emulan, o cabello humano vendido al fabricante de muñecas como es el caso de Pupa.


Alice
Esta muñeca vive con su dueña Marie Ford, en el estado de Washington, E.U.A. Se dice que algo raro vive en el cuerpo inerte de ésta, pues se ha escuchado a Alice susurrarle a las personas cuando sus orejas se acercan a su cara. Tiene una mirada muy pesada y helada que sigue a la gente.


Amanda
Vive muy a su pesar, encerrada en un lugar en Atlanta, Georgia, donde por ahora reposa. "Este no es un juguete cualquiera y mucho menos para tenerlo cerca de sus hijos" declara Reggie Jacobs, investigador del centro paranormal de Atlanta.

Se dice que el fantasma que la posee es muy activo y destructivo, si no eres de su agrado destruirá todo lo que esté a su alcance hasta que cambie de dueño. Se dice también que la muñeca trae consigo la mala suerte; además, cuentan que la muñeca se mueve por sí sola.


Joilet
La historia de Joliet se remonta a cuatro generaciones atrás, Anna G., la actual dueña del objeto dice que esta muñeca llegó a ella por parte de su madre, quien a su vez la recibió de parte de la suya y ella de su propia madre. Cada hija de la familia carga con la maldición de tener un niño y una niña, y del cual el niño moriría irremediablemente a los tres días de nacido.

La familia tiene la creencia que así será hasta el fin de su dinastía y que la muñeca está guardando el alma de esos niños muertos. A través de los años, los miembros de la familia declaran que han escuchado a Joliet llorar y sollozar con distintas voces de bebés al mismo tiempo y que en ciertas noches se escucha un grito desgarrador que hiela la sangre.

Emilia
Esta muñeca de más de 100 años fue un regalo hecho por el rey Umberto I, a la hija de uno de sus más queridos y fieles guardias; se dice que la muñeca fue la causante de la muerte del guardia.

Esta muñeca ha sobrevivido varios desastres, incluyendo las dos Guerras Mundiales. No obstante, ha ido perdiendo parte de su cuerpo como los brazos y cabello; esto gracias a un atentado con una bomba. Se dice que dentro del cuerpo de la muñeca, vive el alma de una mujer que intentó rescatarla de la explosión.


Sofía.
La muñeca tiene extraños gustos y en un principio citaba en voz baja: "Sueña conmigo"; luego de la muerte del abuelo de Belén, quien era la dueña.  

Tiempo después, empezó a hacer sonidos extraños, para luego decir: "Muere conmigo"; las extrañas voces continúan hasta el presente y la muñeca además de pronunciar tan extraña frase, también mueve los ojos sin razón, siguiendo con la mirada a las personas que se acercan a ella.


Bebe
Es otra "muñeca poseída y muy real", dice Janice Poole, investigadora y coleccionista de muñecas poseídas. Poole tiene una colección de más de 25 muñecas con esta característica, de las que algunas las ha obtenido por medio del sitio Ebay y otras le fueron donadas por sus anteriores dueños. La casa de Poole no había tenido actividad paranormal hasta que Bebe llegó a su hogar.


Harold
El infame Harold es conocido por las múltiples voces que provienen de su interior, además de moverse por su voluntad. Harold "el embrujado" es uno de los muñecos poseídos más populares, pues embrujado o no, ya ha marcado historia en el mundo. 

Su último dueño lo compró para restaurarlo y hasta ahora nada le ha sucedido para probarlo o negarlo.


Mandy
La muñeca embrujada vive en el museo Quesnel, en la antigua ruta Cariboo, que se encuentra en el camino que alguna vez fue utilizado durante la fiebre del oro en la Columbia Británica. Ella es uno de los más de 30 mil objetos en exhibición en el lugar, pero sin duda es un artículo único.

Mandy fue donada en 1991. La persona que entregó a Mandy, también conocida como Miranda, le dijo al cuidador del museo que era una reliquia familiar; sin embargo, quería deshacerse de ella, porque escuchaba el llanto de un bebé que provenía de la muñeca.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Issei Sagawa, el caníbal japonés.


Issei Sagawa nació un 11 de Junio de 1949 en un Japón desolado y hambriento tras la guerra. Pese a nacer en el seno de una familia de empresarios acaudalados, en los primeros años de su infancia conoció muy de cerca la cultura de la “supervivencia” en su país. Era un niño pequeño y de aspecto débil y enclenque. El mismo se autocalificaría años después como: “pequeño, feo, con manos pequeñas y pies diminutos”.

Con tan solo cinco años, unas terribles pesadillas atormentaban al pequeño Issei todas las noches. En sus pesadillas se veía a él mismo en el interior de una enorme cacerola con agua hirviente. Trataba de huir, pero no lo conseguía y, lentamente se cocía dentro del agua hasta que alguien lo sacaba de allí, pero no para salvarlo, si no para devorarlo sin compasión.

Estas pesadillas infantiles lo traumatizaron profundamente y fueron la mecha de sus posteriores actos caníbales.

Sagawa tenía dos grandes pasiones, el Sushi y las mujeres occidentales. Le volvían locos aquellos cuerpos esculturales que veía de vez en cuando por las calles de Tokio. Altas, rubias, esbeltas… pero lo que más idolatraba era su piel… su piel blanca, suave y tersa. No lo podía resistir y no tardó en trazar un plan para poder estar rodeado de esas mujeres con las que el soñaba.

A finales de los setenta, la empresa familiar del padre de Sagawa ya había recuperado el poderío económico perdido en la guerra e Issei había disfrutado de una juventud bastante cómoda. Era un tipo inteligente y se había licenciado en literatura, aparte de ser todo un experto y amante del arte en casi todas sus variantes. Su padre se puso más que contento cuando Issei le dijo que quería continuar con sus estudios en la Sorbona, y no dudó en financiarle todos los proyectos. De este modo, el joven Issei adquiriría excelentes conocimientos para heredar y dirigir la empresa familiar a su vuelta.

De este modo, a finales de los setenta Issei se matricula en Literatura comparada en la universidad parisina y por fin cumple su sueño de verse rodeado de esas pieles casi etéreas con las que ha soñado durante treinta años. Su gozo es tremendo, pero ahora que las tiene tan cerca necesita algo más, necesita tocarlas, olerlas… Quizá saborearlas con el mismo deleite con el que saborea su preciado sushi.

Y como caída del cielo, en 1981 conoce a Rennée Hartevelt, una joven Holandesa que cuadra perfectamente con su perfil. Alta, ojos claros, rubia, esbelta y con la piel más blanca y tersa que jamás ha visto. De tan solo imaginar el roce de su piel a Issei se le disparan sus más perversos sueños.



Rennée es una estudiante abierta y vanguardista, que hace poco ha llegado a París y no conoce a mucha gente. La joven encuentra en Sagawa a un amigo ideal, pues ambos comparten el mismo amor por el arte y la literatura. Durante unos meses, no queda teatro, parque o exposición que ambos no visiten en compañía, incluso en alguna ocasión se les ve bailar en alguna famosa sala parisina. Hasta que una noche, Issei decide ir un poco más allá e invita a Rennée a cenar en su casa.

Sushi, un poco de buen vino… música de fondo. El escenario está preparado para que Issei pueda acariciar por primera vez su piel soñada y, en mitad de la cena, con la excusa de ir a por un poco más de vino va hasta la cocina y retorna con una pistola y, sin pensarlo dos veces, apunta al largo cuello de Rennée y la mata de un certero disparo.

¡Por fin! El cuerpo desnudo de la joven holandesa yace en el suelo ante Issei, que lo contempla totalmente extasiado. Pero éste no tiene ninguna apetencia sexual ante tan bello cuerpo, más bien, su apetencia es gastronómica. Sin prisas, analiza todas las zonas del cuerpo y al final se decide por la cadera derecha… no sabe muy bien por qué, pero le parece la zona más apetecible en ese momento.

Aquí comienza el episodio más cruel de esta historia, Sagawa se lanza enloquecido hacia su segundo plato de la noche asestándole un tremendo bocado en la cadera, pero vaya, la falta de experiencia casi le hace dejarse algún diente en el intento. Tras el esfuerzo, tan apenas ha dejado unas marcas en la piel de Rennée. Analizando la situación, vuelve a la cocina y busca su mejor cuchillo. Ahora sí, lentamente va cortando pequeños trozos de carne que va comiendo con total placer y deleite. El mismo escribiría tiempo atrás en sus memorias: “la carne se deshacía en mi boca, como el sushi. Nunca pude pensar que esto fuera tan exquisito”.


Sin prisa, va cortando y comiéndose a su buena amiga hasta que ya no puede más y decide dejar el resto para más tarde. Durante varios días, el caníbal japonés se alimentaría casi exclusivamente del cuerpo de la holandesa hasta que considera que ya ha terminado con todas las zonas comestibles.

Introduce los restos que han quedado en un par de viejas maletas y busca un lugar donde deshacerse de ellas. Por la noche se dirige a un lago existente en los bosques de Bolonia, lugar verde de paseo y esparcimiento para los parisinos, y allí, lanza las dos maletas sin que nadie lo vea. Pero el lago tiene una profundidad demasiado escasa y, a los pocos días, una pareja que pasea por el lugar encuentra las maquiavélicas valijas, al ver que de una de ellas sobresalía una mano y un pie, avisan horrorizados a los gendarmes rápidamente. Otra versión afirma que un taxista lo descubrió mientras enterraba los restos en un parque. 




La policía no tarda mucho en cerrar el círculo de sospechosos del salvaje crimen, y cuando se presentan en casa de Issai, éste lo confiesa absolutamente todo con total frialdad.
A partir de aquí, se encadenan una serie de acontecimientos sin mucho sentido. Primero, tras la supervisión de tres psicólogos, Sagawa es tomado como demente y juzgado como tal, internándolo en la institución Paul Guiraud de París. “La estancia en aquel lugar fue horrible, allí estaban todos locos”, confesaría Sagawa. El nunca se consideró loco ni se hizo pasar por ello, sus actos siempre fueron voluntarios y en estado de total conciencia y lucidez.



Pasados unos meses, el segundo sin sentido del caso, Issei contrae una enfermedad, que no es más que una inflamación intestinal y que es diagnosticada por los médicos, ni más ni menos que como una encefalitis avanzada. El veredicto del equipo médico le vaticina unas pocas semanas de vida. El padre de Issei, hombre poderoso y con muchas influencias, consigue que el caníbal moribundo sea trasladado a Tokio, allí continuará recluido en una institución psiquiátrica de alta seguridad, pero por lo menos, morirá en tierra japonesa. El gobierno francés no se opone al traslado, pues al fin y al cabo, quedándole pocas semanas de vida, lo ven como un simple adelanto del trayecto.

De modo que Issei es trasladado al hospital Matsuzawa de Tokio. Y claro, como era de esperar, no muere. Ahora, el caníbal confesó se encuentra en una situación insólita, pues en Japón no tiene ninguna causa pendiente y en Francia se han retirado todas las causas contra él ante su inminente muerte.
Tras tan sólo cinco años de cautiverio, Issei Sagawa está libre de toda culpa y queda en total libertad. El caso de este hombre recorrió todos los rincones de Japón, pues él mismo nunca escatimó en ningún detalle de lo sucedido. Para él, comerse a Rennée fue el sumun del placer que un humano puede conseguir en la vida.

Cuando queda en libertad estalla la locura mediática en el país. El prestigioso dramaturgo Okawa, publicaría “Cartas a Sagawa”, relatando los tétricos hechos y vendería más de 300000 ejemplares un poco tiempo. El propio Sagawa escribiría tiempo después sus propias memorias con todo lujo de detalles tituladas “En la niebla”, donde reservaría más de cuarenta páginas para describir como dio cuenta de la pobre Rennée. Este libro fue todo un delirio en Japón vendiendo más de 200000 ejemplares en tan apenas un mes. Entrevistas televisivas, exclusivas, reportajes… el “padrino del canibalismo”, como se le conocería en aquel tiempo, se hace casi millonario explotando su terrible y cruel asesinato.
En algunos programas de televisión incluso se le trata como a un héroe, ironizando todos y cada uno de los pasajes de tan brutal asesinato. El morbo no queda en Japón, y entrevistas de Sagawa en televisiones extranjeras están a punto de crear verdaderos problemas diplomáticos entre Francia, Holanda y los países que emiten dichas entrevistas.
Sagawa ha publicado muchos más libros desde entonces, todos ellos relacionados con el canibalismo y en cierto modo, haciendo una clara apología de él. Todos ellos se han convertido en auténticos Best Sellers a nivel mundial. El más conocido “Me la comí por fetichismo”, es otra obra detallada de los sucesos descritos. En Japón está tratado como un escritor excepcional y, tras casi treinta años de aquellos sucesos, todavía sigue ganándose la vida gracias a ellos. Tambien expone sus obras pictóricas, en las cuales suele mostrar mujeres de piel blanca y cuerpos voluptuosos, y es un contertulio común en diferentes programas de televisión. Hasta llegó a aparecer en una película pornográfica.



Sagawa atribuye todos sus actos a aquellas pesadillas que le atormentaron de pequeño y que, como él relata, le llevaron a comerse a Rennée de modo casi obligatorio.